Diálogo y religiones

Ellos dialogan entre ellos

Ellos dialogan entre ellos
Me preocupa la campaña organizada esta semana en relación al debate del velo y que hoy culmina el Presidente del Gobierno en una entrevista en El País donde asegura que “el velo normalmente no tiene porqué ser discriminatorio”.
La “caja de los truenos” la abrió sin duda de manera inoportuna y con poca visión estratégica y política la Ministra de Igualdad Bibiana Aido en un espacio de reflexión y debate organizado en el Congreso sobre la Alianza de Civilizaciones, donde impera a saco el relativismo cultural. Las palabras de la Ministra fueron inmediatamente matizadas por la Vicepresidenta Fernández de la Vega y enmendadas hoy directamente por el Presidente Zapatero.
En estos momentos tenemos muchos frentes abiertos: la necesaria reforma de la ley del aborto, la consolidación de unas leyes históricas para eliminar la discriminación de las mujeres en España, el potenciar una formación imprescindible para que desde las administraciones y desde los espacios públicos se desarrollen políticas de igualdad… y sí, efectivamente, entre los problemas más graves que las mujeres tienen en estos momentos en todo el planeta está el de la utilización de argumentos culturales y religiosos en detrimento del desarrollo de sus derechos.
Aunque el velo es sólo la punta del iceberg de estas discriminaciones -interesante la relectura de los textos, por ejemplo de Fadela Amara-, es ciertamente, un símbolo de ocultación de las mujeres en el espacio público que no puede entenderse como algo anecdótico. Muchas mujeres en numerosos países regidos por el islam han pagado con la vida el derecho a decidir si querían ir o no veladas. Desde aquí no podemos ni debemos olvidarlo. Resulta por tanto fundamental desarrollar estrategias que apoyen la libertad de elección en nuestro país y en todo el mundo y es misión de todas y todos quienes luchamos por ese posible “mundo mejor” el reflexionar y apostar por las fórmulas más efectivas para lograrlo.
La Ministra Aido, sin duda no lo tiene nada fácil entre la presión a la que se enfrenta desde el primer día por muchos sectores que no han visto con agrado la creación de un Ministerio de Igualdad y los desaciertos de los guiones que le están escribiendo. En España ya no estamos en la etapa de feminismo para principiantes… muchas mujeres de todas las edades y muchos hombres –entre ellos el Presidente Zapatero- han apostado por el trabajo pensado y maduro de hacer que el día a día de las mujeres de este país y –en lo que nos corresponda- del planeta puedan vivir una vida más digna e igualitaria en derechos.
Se hizo un primer esfuerzo durante la primera legislatura socialista –la Ley Integral contra la Violencia de Género, la Ley de Igualdad, el avance de las políticas de cooperación al desarrollo con perspectiva de género – y ahora ya es tiempo de consolidar. Los obstáculos y resistencias son muchas y para ello la estrategia debe ser reposada, meditada, madura, reforzada y, porque no decirlo, más discreta.
Bibiana Aido está empezando, tiene derecho a equivocarse, pero cuando alguien se equivoca, lo inteligente es rectificar el rumbo y cuanto antes mejor.
Impresionada me he quedado con las declaraciones del ex-primer ministro británico Blair. Parece que en línea de casi todos los "ex" que no han podido resolver los problemas de su propio país, ahora se encargan de buscar "soluciones para el mundo".
Y por si no tuvieramos suficiente con el Papa, con Bush que cada dos por tres habla invocando a Dios, con Iran, con los movimientos islamistas cada vez más potentes en todo el mundo, con los radicales judíos que menuda lían cada dos por tres etc. etc. va Blair y nos dice que la religión es la solución para alcanzar los Objetivos del Milenio... si ya saben... el objetivo de menor pobreza, más educación, más sanidad, menos discriminación entre mujeres y hombres, etc. etc. no se resuelve con políticas más justas y sociales sino... rezando.
Estupendo el video El mundo al revés es posible creado por Lucy Garrido y Gustavo Cortabarría para la Articulación Feminista Marcosur contra los fundamentalismos... sean políticos, religiosos, económicos y/o culturales que impiden el ejercicio de ciudadanías plenas y la consolidación de las democracias, atentando especialmente contra los derechos de las mujeres.